Reseña: EL HIJO PERDIDO

Hoy estrena en cines locales El Hijo Perdido, la nueva comedia para adultos del director puertorriqueño, Eduardo “Transfor” Ortiz. Luego de conseguir éxito en la taquilla local con filmes como Los Domirriqueños, Sanky Panky 3 y Vico C: La Vida del Filósofo, Ortiz en esta ocasión apuesta a una producción más pequeña en presupuesto, un humor más adulto y un elenco compuesto mayormente de talento local. La cinta cuenta con la participación de Erick “Chicho” Rodríguez, Osvaldo Friger, Yaiza Figueroa, Mariana Quiles, Noelia Crespo y el regreso cinematográfico del veterano Chucho Avellanet. En ella seguimos a Jorgito, quien decide por necesidad el hacerse pasar por Manolito, el hijo perdido de un millonario.

Lo bueno…

Para mi gran sorpresa, El Hijo Perdido es la primera película del director boricua que me he disfrutado de principio a fin. Sí, la trama es genérica, la mayoría de los personajes son caricaturas y la producción deja mucho que desear en la mayoría de los departamentos técnicos, pero con todo y eso, la película logra a salir a flote gracias a su genial tono y carismático elenco. Al distanciarse del humor sanano de sus comedias comerciales anteriores, Ortiz da en el clavo al darle espacio a su energético elenco de poder apoyarse de un humor más grosero y con énfasis en lo situacional. El resultado es una comedia para adultos, ocurrente y con el que muchos pueden relacionarse. Las reacciones, el juego de palabras y la imaginación prevalecen para causar muchas de las risas.

En cuestión de las actuaciones, el elenco completo logra un buen trabajo. El mismo brilla, especialmente al compararlo con los últimos filmes del director – un área usualmente plagado de tropiezos. Aquí el reparto tiene una química contagiosa y se nota que todos los envueltos la pasaron bien rodando la cinta. Entre los más destacados surge el protagonista Erik “Chicho” Rodríguez, quien le inyecta un excelente “timing” de comedia y una personalidad sarcástica a su personaje. Por otro lado, Osvaldo Friger se queda con el canto encarnando al villano del filme. Sus reacciones faciales y juego entre lo serio y lo bombástico hacen mucho para el humor de la cinta – especialmente en el primer acto. También cabe mencionar a Yaiza Figueroa, Mariana Quiles y la gran Noelia Crespo, quienes establecen una fuerte presencia femenina a lo largo del filme y brillan al salirse de lo esperado de ellas como actrices, dentro del género. Cada una tiene uno o varios momentos memorables en la cinta. Y, por último, es un placer ver a Chucho Avellanet luciéndose en la pantalla grande.

Otro acierto grande de la película recae en algunos de los temas que toca y su relevancia. Además de presentar temas relacionados a la familia, la avaricia y las situaciones económicas personales y del país, El Hijo Perdido también muestra a su manera la dinámica de los hijos que aun viven con sus padres– un detalle marcado por esta generación. En adición, la cinta pone exhibición la realidad que muchos puertorriqueños viven hoy día. Su protagonista es un boricua fajón con más de un trabajo, y que lamentablemente no la da para mantener su estilo de vida o ayudar a su familia.

Lo malo…

Como anteriormente mencionado, los desaciertos de El Hijo Perdido provienen de los fallos técnicos. La iluminación, el movimiento de cámara, la edición errática, el sonido y el fastidioso uso constante de música genérica tipo “sitcom de los 90”, son varios de los tropiezos de la producción. Y aunque se le puede atribuir algo al bajo presupuesto, la realidad es que para la experiencia y éxito que el director ha logrado a lo largo de su carrera, esto no debería ser una excusa.

En fin…

Dicho esto, El Hijo Perdido es un entretenido y cómico relato sobre la familia y la situación actual del país, en donde un talentoso elenco logra opacar los fallos técnicos de la producción. Esta nueva comedia para adultos ofrece risas y un buen tiempo en el cine.

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