GODZILLA

Los detalles…

Año: 2014
Duración: 123 minutos
Género: Ciencia Ficción, Monstruos, Acción
Clasificación: PG-13
Director: Gareth Edwards
Guión: Max Borenstein, Dave Callaham, Frank Darabont
Música: Alexandre Desplat
Fotografía: Seamus McGarvey
Reparto: Aaron Johnson, Ken Watanabe, Elizabeth Olsen, Juliette Binoche, Bryan Cranston, Sally Hawkins
Legendary Pictures/Warner Bros.
US

La trama…

Un monstruo marino, producto de mutaciones radioactivas, se enfrenta a malvadas criaturas que, animadas por la arrogancia científica de la humanidad, amenazan la vida de los hombres.

GODZILLA

Lo bueno…

Godzilla ES el evento “blockbuster” del verano. Sí, así de fácil. El nuevo renacimiento del legendario Godzilla es totalmente un éxito. Por la mayor parte, el responsable de esto lo es el talentoso director, Gareth Andrews (Monsters). Aquí Andrews demuestra que es uno de los directores más prometedores, que se encuentra subiendo de rango en Hollywood, gracias a su estilo, pasión al material en mano y respeto por “lo que vino antes”. Dentro de su dirección, Andrews incluye un sinnúmero de guiñadas al trabajo de Steven Spielberg – el cual ha dicho numerosas veces que le es de gran influencia. Por ejemplo, una de las secuencias de acción toma nota de la famosa escena inicial del T.Rex en Jurassic Park.

El ritmo del filme es impecable – sin duda uno de los mejores elementos. Andrews se toma su tiempo en envolverte en la historia del origen de Godzilla, al igual que en la historia de los protagonistas principales. Poco a poco, el director te muestra pequeños vistazos del legendario icono de destrucción. Una cola aquí, una sombra allá, pero nunca al protagonista titular por completo. Esto también evoca recuerdos de otro gigante largometraje de Spielberg, Jaws. El acercamiento que Andrews toma con Godzilla, es muy parecido al de Spielberg con el famoso tiburón. Esta técnica me pareció perfecta para manejar a dicho personaje, quién viene de una espantosa película del 1998 y que cumple 60 años desde su debut. Cabe notar que Andrews y compañía hacen un excelente trabajo de empatar esta nueva película con la original del 1954, Gojira. También incluyen diferentes detalles y guiñadas (“easter eggs”) a la extensa filmografía del rey de los monstruos. Pendientes a ellos.

El elenco de Godzilla es uno de alta calidad. Bryan Cranston (Breaking Bad) es magnífico en todas sus escenas, mientras que Ken Watanabe (The Last Samurai) luce muy bien transmitiendo nostalgia y funcionando como puerta al legado de Godzilla vía su personaje. El resto del elenco (Juliette Binoche, Elizabeth Olsen, Sally Hawkins) logra un trabajo más que decente reteniendo nuestra atención – especialmente cuando no hay monstruos en la pantalla grande. Aaron Taylor-Johnson (Kick-Ass, Savages) carga con la mayoría del peso humano de la cinta.

Uno de los aspectos que más me gustó del filme es como Andrews utiliza el enfoque de la historia del personaje principal “Ford Brady” (interpretado por Taylor-Johnson), paralelamente con la de Godzilla. Ambos personajes comparten algunos rasgos similares. Incluso, hasta cruzan caminos y miradas. A través de sus diferentes caminos, ambos dependen uno del otro para poder salir hacia adelante. De la manera en que Andrews ató a estos dos héroes me pareció genial y efectivo como sentimiento emocional.

La banda sonora, a cargo de Alexandre Desplat (The Tree of Life, Moonrise Kingdom) es fenomenal (pueden escucharla aquí). El mismo se convierte en un elemento esencial a lo que sucede en la pantalla grande. Y mejor aún, cuando Godzilla aparece en el recuadro, la música va más allá. Sin duda, impresionante y memorable. Por supuesto, cabe mencionar el trabajo de sonido. Desde el rugido de Godzilla hasta el sonido de los MUTOs comunicándose, el diseño de sonido, mezcla y edición son estupendos. Otra de las razones grandes de por qué Godzilla se tiene que ver en el cine.

Lo mismo se puede decir de los efectos especiales. El trabajo en este filme es uno de los mejores que he visto en los últimos años. El nivel de detalle y escala que vemos, especialmente en el tercer acto de la película, es una barbaridad. El trabajo de dicho departamento te dejará con la boca abierto varias veces durante la película. El trabajo de fotografía, a cargo de Seamus McGarvey (The Avengers, Anna Karenina), va perfectamente con el tono y estilo establecido por Andrews. La cinematografía me pareció hermosa en un sinnúmero de ocasiones. Por ejemplo, en una secuencia, un equipo militar se tira en paracaídas desde un avión. Mientras van cayendo, cada uno lleva ligado una luz de bengala roja. Lo que resulta es un hermoso visual de luces rojas cayendo entremedio de un cielo lleno de gris y negro en la ciudad. Nuevamente: memorable.

¿Y la acción? Andrews luce muy bien creando pequeñas secuencias de acción y suspenso a lo largo del filme. Ahora, cuando por fin llegamos a donde tenemos que llegar, la acción se convierte asombrosa. Ver a Godzilla en todo su apogeo, caminado a través de la ciudad y tumbando edificios, es increíble. Ver al legendario monstruo enfrentarse a su enemigo, de tu a tu, es simplemente grandioso. La acción incluye varios momentos memorables, que hasta te darán las ganas de gritar y aplaudir.

Lo malo…

No mucho.

El guión, a cargo de Max Borenstein, Dave Callaham y Frank Darabont, definitivamente no es un fuerte de la película. El mismo incluye huecos en la trama, personajes de una nota y un enfoque inconsistente. Sally Hawkins y Elizabeth Olsen son totalmente desperdiciadas aquí, pues no tiene mucho que hacer. Luego del primer acto, la película trata de hacer una gran trasferencia de peso entre personajes, que lamentablemente no clava el aterrizaje. Dicho cambio se siente muy marcado, y a partir de ahí, todo lo relacionado a los humanos sufre. Añadele a esto lo increíble que se ven los monstruos y sus escenas de acción, y como consecuencia terminas con un espectador que va perdiendo el interés por los humanos que fueron establecidos perfectamente en el primer acto.

Algunos se quejaran de que el protagonista principal no aparece lo suficiente en su propia película. En mi libro, no existe dicha queja. Me pareció perfecto de la manera en que Andrews manejó el tiempo en pantalla del legendario kaiju.

GODZILLA

En fin…

Godzilla es el evento “blockbuster” del verano. El filme no tan sólo paga respeto a la original del 1954, sino que aplasta a la del 1998. El director, Gareth Andrews logra maravillas y nos presenta un Godzilla que funciona para nuestros tiempos. Los efectos especiales te dejaran con la boca abierta, mientras que la acción te dará ganas de aplaudir y gritar de emoción. La banda sonora, por Alexandre Desplat es estupenda y el trabajo de sonido es merecedora de un sinnúmero nominaciones cuando comience la época de premios. El elenco es muy bueno. Bryan Cranston se roba la película, mientras que Aaron Taylor-Johnson logra un decente trabajo. Aunque el filme incluye un guión bastante débil y algunos se quejaran de que el protagonista principal no aparece lo suficiente en su propia película, los aspectos positivos superan grandemente a los negativos. Esto es un “blockbuster” que hay que ver en el cine. Sin duda, el rey ha regresado. Godzilla me encantó. ¡Altamente recomendada!

Godzilla estrena en cines de Puerto Rico este próximo jueves, 15 de mayo.

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