Este jueves se desliza sobre el plato el nuevo documental biográfico deportivo Clemente. El filme presenta una crónica de la vida, carrera y legado del gran jugador de béisbol profesional puertorriqueño, Roberto Clemente. Dirigido por David Altrogge y producido por la familia Clemente, Lebron James y el cineasta Richard Linklater, el documental incluye material de archivo, entrevistas, detalles, hechos y relatos sobre su vida en y fuera del campo. El proyecto estrena en cines cinco décadas después de su trágica muerte.

Clemente, en su esencia, resulta un sólido e inspirador filme sobre una de las leyendas deportivas más icónicas de la historia. El documental sirve como carta de amor que no solo te permite comprender el talento irremplazable del jardinero derecho de los Piratas de Pittsburgh, sino también sus dificultades, metas y sueños. El mismo es movido, moderno y bien accesible, especialmente para la audiencia que no sabe nada del pelotero y humanitario. Y para aquellos que ya conocen la historia del nativo de Carolina, el filme ofrece un resumen divertido y una variedad de datos y cuentos que pueden sorprenderlos.

La fortaleza más grande del documental yace en su presentación y ejecución. El mismo incluye buena edición, música y una entretenida variedad de invitados que ofrecen interesantes entrevistas, como sus hijos, Rita Moreno, Richard Linklater, Francisco Lindor, Yadier Molina y hasta el actor Michael Keaton. Clemente te agarra desde los comienzos tempranos del talentoso atleta, hasta su lamentable y trágica muerte. Su legado es presentado a través de genial pietaje de archivo, en combinación con una hermosa animación al estilo acuarela creada por Tandem Media, cuando el director recurre a llenar los espacios en blanco debido a la falta de pietaje de Clemente de cuando era más joven. Esta última es una decisión acertada, y se convierte en una de los fuertes del documental.

Otra área en donde el proyecto se destaca es en el balance establecido entre el impacto de Clemente sobre el campo de béisbol y su tiempo fuera de él. Todo lo relacionado a lo deportivo es excelente. Pero es en el tiempo dedicado a su vida personal donde la cosa se pone más interesante. El filme toca varios nervios de su carácter y persona a través de obstáculos y frustraciones que vivió en su época. Una muerte cercana en la familia, su relación rocosa con los periodistas gringos, y el contundente racismo de sus tiempos, son algunos de los temas explorados dentro del documental. También aprendemos sobre su dedicación con sus fans, y esencia, con el prójimo. Vemos cómo se involucraba con la juventud y como respetaba a todos. Uno de los momentos más bonitos del documental es cuando nos muestra cómo Clemente daba clínicas de pelota gratis para los jovencitos cuando regresaba de visita a Puerto Rico.

Ahora, donde sí podríamos decir que la cinta deja la bola caer un poco, es en que al final del día, es bastante safe y por el libro. Funcionando algo como un “greatest hits” y/o “wikipedia blast”, Clemente no va más allá en algunos detalles o temas que presenta. Todos sabemos que nadie es perfecto, y el documental se hubiese beneficiado de haberle dado el espacio necesario para entrar en aguas más profundas. En fin, la realidad es que es un documental que no se ensucia las manos, sino uno de tipo comercial y con la meta de ser lo más accesible posible. Y aunque entendible, la realidad es que resulta una oportunidad desaprovechada en este aspecto.