Reseña: VICO C: LA VIDA DEL FILÓSOFO

Recuerdo como si fuera ayer escuchar la canción “Viernes 13” una y otra vez en mi walkman, para así poder escribir sus letras en una libreta. Y así mismo hice múltiples veces más para muchos de sus otros hits durante básicamente toda mi escuela elemental y superior. Vico C, el arquitecto de la vieja escuela, es considerado por muchos el pioneroo del rap en Puerto Rico y el creador de lo que hoy es el género del reguetón. Al autor de clásicos como “La Recta Final”, “Bomba para Afincar” y “Saboréalo”, se le conoce por su inmenso talento musical y sus altibajos dentro de su carrera artística, al igual que de su lado personal.

Hoy estrenó en cines locales el drama biográfico, Vico C: La Vida del Filósofo. El largometraje más reciente de Eduardo “Transfor” Ortiz (Los Domirriqueños, Que Joyitas), busca revisitar los momentos más importantes e impactantes de la vida del artista, mientras su catálogo de clásicos retumba en el fondo. Desde el descubrimiento de su talento a temprana edad, hasta sus problemas con las drogas más adelante, la cinta te presenta el éxito y su lado oscuro.

Lo bueno…

Dentro de lo positivo, la historia del artista es lo más sobresaliente. Ver de dónde salió el rapero y como descubrió su talento, son algunos de los detalles que hacen del cuento uno interesante y entretenido. Ver la relación cargada que llevaba con su padre desde joven, es por ejemplo un detalle que no todo espectador sabe sobre el mismo. Tampoco, de la manera en que se abrió puertas en la música con perseverancia y falta de temor en tratar cosas nuevas. Estos detalles dentro y fuera de la luz pública, hacen de la película una que merezca ser vista. ¿Quieres aprender de donde surgieron algunos de los temas más populares de Vico? Pues aquí lo harás.

Además de eso, su director hace hincapié en tocar temas sumamente relevantes, sin importar la época. El tema central del filme es la perseverancia; caerse y levantarse nuevamente. De cómo el ser humano aprende y mejora de sus errores. Nunca es malo recordarnos esto mediante una película. Y aquí funciona.

Por supuesto, otro de los aciertos es la excelente música. De principio a fin, el largometraje está cargado de hit tras hit del artista. Desde “Si Soy de la Calle” a su temprana edad, hasta “Aquel que había muerto” más tarde, el soundtrack de la película, además de ser genial, es sumamente nostálgico. Por lo general, cada tema es utilizado efectivamente para marcar diferentes etapas a lo largo de la carrera del cantante.

En el área de las actuaciones, el hijo del artista, Luis Armando Lozada Jr., hace decente trabajo cargando con la mayoría del filme. Digo decente, ya que el mismo no cuenta con suficiente experiencia en el cine e interpretar a su padre en un filme biográfico es un enorme reto. Además de las semejanzas físicas, “Loupz” a lo largo del filme demuestra en varios instantes, que tiene talento y carisma para el medio. También cabe mencionar el trabajo de la actriz Nore-Liz Latorre, como “Margarita Cruz”, la madre de Vico C. Aunque no aparece tanto tiempo en pantalla, su labor es sutil y en punto. Ahora, quien se roba el show es la joven actriz puertorriqueña Mariangelie Vélez, con su interpretación de Sonia, la esposa del artista. Desde que aparece en el recuadro, la cinta coge más energía y mejora su enfoque. Su interpretación es la única que se siente orgánica y real. Se siente que fluye como debería ser, y en ninguno momento cae en territorio caricaturesco. Relativamente desconocida, Veléz da señales aquí de tener el talento necesario para convertirse en una estrella local. Hay que estar pendiente a sus próximos proyectos.

Cabe mencionar que la decisión de tener al verdadero Vico C narrando a lo largo del filme, fue una muy acertada. Tenerlo hablando sobre momentos importantes de su vida, en sus propias palabras, le da un toque de autenticidad al proyecto. Incluso, de ahí provienen una o dos carcajadas muy bienvenidas.

Lo malo…

Para mi sorpresa el aspecto más negativo del proyecto es la actuación. La mayoría de las actuaciones viven en un registro por encima del debido. Es decir, las interpretaciones caen del lado de la sobreactuación. Ya sea debido al acercamiento de los actores al material y/o por el pedido específico del director, el trabajo en este departamento titubea entre lo exagerado, cliché y forzado. En general, el trabajo del resto del elenco es una decepción.

Otro de los grandes problemas es el guion trillado y con problemas de tono. Aunque el filme toca temas importantes y serios como ya indique, luego de un rato se torna repetitivo, dándole por la cabeza al espectador con el mismo punto y la misma discusión. En algunos momentos el filme cambia de un tono bien dramático a uno jocoso en cuestión de un simple corte brusco.

Otro aspecto que me tomó por sorpresa es lo claustrofóbica que se siente la cinta. Y eso se debe a que a lo largo de ella visitamos los mismos sets y/o locales numerosas veces. Por ejemplo, cada vez que Vico y su esposa Sonia tenían una fuerte discusión, esta ocurría en el mismo lugar: en la sala de su hogar. Luego de un rato esto se siente vago.

Por último, el trabajo de sonido y edición dejan mucho que desear. Numerosas veces el sonido no cuadra con la entrega de líneas de los actores. Las canciones cantadas por el personaje de Vico no cuadran con el lip-syncing. Lo mismo se puede decir por la aparente obsesión con los “fade-out to black”. Estos problemas no deberían estar presente en un largometraje de dicha magnitud.

En fin…

Lamentablemente los fallos en la cinta son más que los aciertos. Grandes tropiezos en los departamentos de la actuación, sonido, edición y guion, impiden que el filme se considere uno bueno en su totalidad. Pero aun con todo y eso la película merece ser vista por la interesante y extravagante historia verídica presentada y su tremendo soundtrack, que incluye un sinnúmero de hits por el icónico rapero. Fácilmente lo mejor que ha logrado su director Transfor Ortiz hasta el momento, el filme también incluye una interpretación reveladora por la joven actriz puertorriqueña Mariangelie Vélez. Con el corazón en el lugar debido y bien intencionada, Vico C: La Vida del Filósofo es un filme deficiente, pero que entretiene y promueve un mensaje positivo.

Exhibiéndose ya en cines.

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